1.- Preséntate sin una cita previa o pasa a verles inesperadamente.

2.- No devuelvas las llamadas ni contestes el correo. No hagas ningún seguimiento. Retrásate a la hora de enviar lo que te solicitan. Con este mismo espíritu, llega tarde a las reuniones.

3.- Presenta tus productos de manera rápida y agresivamente, sin ser consciente de las necesidades y deseos de tu cliente (pero siendo muy consciente de los tuyos).

4.- Confía al máximo en ti mismo; o mejor aún: sé arrogante o grosero. Proyecta siempre una actitud negativa y una conducta desagradable.

5.- Actúa intimidado o sin confiar en ti mismo.

6.- Realiza una presentación poco profesional. Si aún así consigues el trabajo, llévalo a cabo sin ningún esmero.

7.- Copia el trabajo de otra persona, o presenta un trabajo que no sea tuyo.

8.- No escuches al cliente ni hagas preguntas. Por tanto, no sigas instrucciones.

9.- Pon unos precios excesivos. Después, presenta una factura por un importe mayor que el del presupuesto.

10.- Quéjate, llora o resístete ante sugerencias.

11.- Pide al cluente que haga más trabajo del que le corresponde.

12.- Ponte nervioso fácilmente, déjate llevar por el pánico.

13.- Promete más de lo que puede hacer, ofrece menos de lo que te piden.

14.- No cumpas un plazo de entrega.

15.- Haz un mal trabajo.

Si quieres conseguir clientes y mantenerlos, haz todo lo contrario.

- Miriam Michel

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